Democracia

En el mundo occidental, la idea más implantada es la de democracia. Sí, democracia, ese concepto que inventaron los griegos y que suponía la consagración de la manifestación de la voluntad del pueblo para que este se gobierne a sí mismo, gobierno del pueblo y para el pueblo. Un concepto que se implementa con tal ímpetu para construir naciones, legitimar movimientos, cambiar gobiernos. El concepto como tal es demasiado tentador, por ello es utilizado como legitimador de causas con finalidades poco entendibles; pero tiene un problema: Se cree que el pueblo tiene la capacidad de tomar una decisión que convenga a todos. Esto no es posible.

Vayamos al panorama electoral que se vive en México, se repite mucho una cuestión de ideología por algunos grupos de poder: un gobierno de alternancia es una anomalía para la democracia, desestabilizaría al país. Como si esta alguna vez se hubiera alcanzado y se pudiera hablar de ella como algo más que un simple ideal, pero ¿qué no la democracia ya es una anomalía en sí? Luego entonces, tomemos conciencia de que quizá estamos equivocados al esperar una alternancia por medio de ella, vamos, nunca se ha dado, la democracia por sí misma es una alteración a la ideología de cambio de las personas.

También se menciona, en estos tiempos caóticos, con gran importancia, la unidad mediante el voto útil para prevenir dicha anomalía, vaya sinsentido tan lamentable para pretender encausar ideologías tan polarizadas entre sí. Tratan de convertir a la democracia en simple unidad contra uno, no con uno.

Estas ideas surgen del temor de que por fin la mayoría decida -por primera vez- en la política del país. Están convocados más de 80 millones de electores el próximo primero de Julio, y todo apunta a una participación histórica para lograr esa alternancia tan anhelada que algunos llaman democracia, la consagración de esa eterna ilusión.La Ficción envuelta de aceptación está por transformarse en realidad. Hay temor, ideas y más ideas…

En fin, es necesario transformar nuestro derecho al voto en una participación útil, seamos conscientes de ello, hay para demostrar que, si la alternancia no ha sido posible mediante la democracia, sí será posible mediante la participación.

Autor: Emmanuel Robles

Estudiante de Facultad De Derecho UNAM, Fundador de Semanario Revueltas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s