Hay que aplicar el 33.

Resulta que las intenciones de la virtual Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, de recurrir a la legalización de drogas para llegar a la pacificación del país, puede verse truncada por la desaprobación del gobierno estadounidense.

Donald Trump, a través de su portavoz, Sarah Sanders, se negó rotundamente a semejante barbaridad (https://bit.ly/2La6Jba). Para su desgracia, este no es asunto de ellos.

Este artículo no se trata de estar a favor o en contra de legalizar las drogas, sino de dejar en claro que la decisión debe ser de los mexicanos, sin que otro país intervenga.

No está de más recordar que el párrafo tercero del Artículo 33 Constitucional, ordena que “Los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en los asuntos políticos del país”.

Y es que cuando se habla del tráfico de drogas procedentes de México hacia Estados Unidos, Trump se limita a rebuznar, una y otra vez, que “México no hace nada” para resolver este problema, cuando es algo que afecta gravemente a ambos países:

El título de este reportaje de la BBC resume a la perfección todo este infame negocio: Drogas a Estados Unidos y armas a México.

Mientras tanto, las muertes por sobredosis en Estados Unidos incrementan con el paso de los años. (https://bit.ly/2yOfXk3)

¿Por qué el gobierno de Trump no hace nada para resolver el grave problema que su diversa y vasta población tiene con las drogas?

El renombrado intelectual Noam Chomsky tiene la respuesta, pues durante una conferencia en 2014, sostuvo que “las drogas son un instrumento de EE.UU. para criminalizar a los pobres”. (https://bit.ly/2NHXsnD)

El catedrático del MIT también nos recuerda que, de manera muy conveniente, “los pobres en EE.UU. resultan ser en su mayoría negros y latinos”

Asimismo, asegura que esto no es una guerra contra las drogas:

“Es una guerra de razas. Casi en su totalidad; desde el principio, las órdenes dadas a la Policía de cómo lidiar con las drogas fueron: ‘No hace falta ir a los suburbios y detener al corredor de bolsa blanco que esnifa cocaína por la tarde, sino que hay que ir a los guetos, y si un chico tiene un porro en su bolsillo, meterlo en prisión’. Así que todo empieza con la acción policial, no de la propia Policía, sino de las órdenes que se les dan”.

A las declaraciones de Chomsky, se suman las de Alfredo Jalife-Rahme, académico de la UNAM, en entrevista con RT (también en 2014):

” (…) el sistema político mexicano está muy corrompido, porque es una bidireccionalidad entre el crimen organizado que deja mucho dinero, porque esta parte no se maneja, es decir, es un gran componente del Producto Interno Bruto, que además tiene la cobertura de Estados Unidos (…) el Tratado de Libre Comercio yo siempre le llamé el TLC Bis, que era el Tratado de Libre Cocaína, en el momento de abrir la frontera, se abre el paso a la libre cocaína, que naturalmente tiene el máximo comprador del mundo que es Estados Unidos, que además vende armas a los cárteles mexicanos, que están mejor pertrechados que el mismo Ejército (…) “

Pero las críticas del profesor Jalife hacia el vecino del norte no se quedaron en aquel año, pues en una entrevista para teleSUR, el pasado lunes 16 de julio, inició recordándonos que el mismo gobierno estadounidense reveló que al menos formalmente tres expresidentes mexicanos estuvieron al servicio, no de México, sino de la CIA. (https://bit.ly/2z42QLK)

Después, se dedica a profundizar cómo los gobiernos estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, han hostigado a la nación por décadas, acuñando términos como “apartheid tecnológico” o “jaula geopolítica”.

“A México no le permiten crecer con investigación y desarrollo”

Tal como dijo Alfredo Jalife, Estados Unidos nos impide desarrollar todo el potencial que como país tenemos. Posee un gobierno encabezado por gente a la que se le hace fácil avalar la corrupción, la violencia y la impunidad en México, pues resultan bastante útiles para satisfacer su propia traición hacia su pueblo, ese que desean encerrar como migrante en Texas, con argumentos retrógradas de raza y de clase social.

Es por todo esto, que no tienen la autoridad moral para decirle al nuevo gobierno mexicano cómo legislar en materia de drogas.

Nos corresponde a nosotros elegir, ¿vamos a perpetuar el servilismo o nos abriremos paso a la libertad?

Autor: Alfredo Ruiz

Estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México. Director de Difusión Cultural del Club de Oratoria y Debate de la Facultad de Derecho. Sígueme en Twitter e Instagram: @alfredorzmz

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