¿Militarización del País?

El país se ha enfrascado en una guerra que ha llevado más de 12 años contra el narcotráfico. Calderón inició una guerra que ahora nos parece interminable, pero ¿cuál fue el problema principal de esa guerra? No fue que se ha llevado sin estrategia, sin planificación, mucho menos haberse realizado sin los elementos necesarios sino que fue una guerra ficticia. Digo esto porque se ha comprobado que colaboradores gubernamentales trabajaban de la mano con el narco para “derrotar” al otro bando. El gobierno hizo creer que estaba combatiendo a “todo” el narco pero en realidad estaba combatiendo a los narcos que no iban con sus intereses, tal es caso de los Zetas que eran ex-aliados del Chapo. El Estado Mexicano se convirtió en otro Narco más que buscaba controlar plazas, caminos y cargamentos a base de la fuerza y fuego. A nosotros se nos dijo que se estaba combatiendo al narco pero esto era una verdad a medias, en realidad estaba combatiendo a los que ya no eran sus aliados. México se convirtió en una historia de bandoleros de traición, de cuentas no pagadas, de balazos e historias engarzadas. 

El gobierno de Enrique Peña Nieto buscó trabajar el tema de la seguridad de diferente forma. Una forma cautelosa, lenta y sin mucho reflector. En Septiembre del año pasado todavía realizó declaraciones donde afirmaba que él no veía en nuestro país una violencia generalizada sino que sólo se vivía en zonas específicas, siguiendo con la estrategia de ocultar todo con un dedo. Cabe mencionar que 2018 fue el año más violento de la década con 4 asesinatos por hora, esto no sucedió ni en los años con mayor índice de asesinatos en el sexenio de Calderón. Buscaba actuar a la vieja escuela priista, (aunque era la cara del nuevo PRI) estoy hablando de la toma de decisiones por debajo de la mesa, negociaciones a oscuras con los capos con tal de hacernos creer que la situación de violencia disminuía. Peña nieto comenzó con estas prácticas todavía cuando no ejercía el cargo pero ya era presidente electo. Estas prácticas no e limitaron a el ejecutivo federal sino que fueron bastante comunes en los gobiernos estatales gobernados por el PAN y el PRI. ¿Por qué ahora no funcionó como en el siglo pasado? Primero; porque antes el PRI tenía control de los medios de comunicación, el silencio valía mucho y eso lo sabían los empresarios y también los gobernantes; segundo, los estados y sus gobernantes eran aliados del ejecutivo junto con las secretarías; tercero, el control de un nuevo mercado del narcotráfico en crecimiento; en resumidas cuentas era omnipoderoso y no tenía contrapesos como los tiene hoy en día. Como paradoja a la estrategia de ocultar toda la basura debajo del sillón y fingir que no está ahí sólo generó que la violencia se dispara. 


Ahora vivimos un país con una crisis de violencia grave, demasiado grave a causa del narcotráfico, de la ineptitud de los gobernantes, pero sobre todo y como razón principal la corrupción. Corrupción que se genera desde los más altos niveles de la cúpula del poder. Donde la misma policía federal y los cuerpos de seguridad civil no tienen la fuerza, ni capacidad, ni confiabilidad para combatir una situación de este tamaño. Con estos matices comienza el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Un país destrozado por una guerra ilusoria, por gobernantes ilusorios y balas de verdadero plomo. 
Hoy la gente exige resultados a corto y largo plazo y por eso la discusión sobre la estrategia de seguridad es necesaria. La violencia en nuestro país no es razón de una sola causa sino de una ramificación de hechos que se dejaron crecer hasta que se llegó al punto donde se pueden llegar a considerar incombatibles.  Por eso es que el gobierno de López Obrador en el tema de seguridad ha presentado un Plan Nacional de Seguridad en el que destacan: legalización de las drogas, ataque financiero a los ingresos del narco, el plan de jóvenes construyendo el futuro, la creación de la Guardia Nacional, coordinación Nacional, estatal y municipal, entre otros. Lo cual representa que el Plan de Seguridad no se centra únicamente en el actuar de la Guardia Nacional, como se quiere hacer ver en muchos medios de comunicación. 


En los últimos días la discusión nacional se ha centrado en este tema polémico pero necesario; La Guardia Nacional. Aplaudo que se haya abierto el debate en todas las áreas que sean posibles y la iniciativa del poder legislativo a realizar acciones de parlamento abierto para escuchar voces de la ciudadanía en torno a temas que generan controversia como es el citado en este momento. También se reconoce el esfuerzo de la iniciativa del Colectivo #SeguridadSinGuerra por crear una iniciativa que busque incidir en las decisiones del país en específico las del Senado. Son necesarios estos contrapesos para la construcción de un país mejor. Estoy de acuerdo con la mayoría de los puntos que presenta este colectivo de artistas, intelectuales, académicos y sociedad en general. 

  • Reconstrucción del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP)
  • Profesionalización de las policías civiles. Cualquier esquema o cuerpo de seguridad debe ser de mando y disciplina civil como establece el marco constitucional vigente y el derecho internacional aplicable. 
  • Elaboración de un programa de desmilitarización paulatina de la seguridad pública.
  • Regulación en Ley del uso de la fuerza.
  • Establecimiento de mecanismos complementarios de justicia y verdad.

Todo esto es necesario y correcto exigirlo. Porque la situación de los cuerpos de seguridad pública están podridos hasta la médula. Debemos de capacitar, fortalecer y dignificar de nuevo a los órganos de seguridad civil. Pero volviendo a la situación específica de nuestros días, me pregunto ¿cuánto tiempo se tardará en lograr eso? ¿Un año, dos, un sexenio, dos, una década, dos? Lo más acercado para mí sería la última respuesta. ¿ Y mientras? ¿Qué haremos con el país, aguantarnos, esperar a que la desmilitarización dure 20 años? ¿No sería correcto generar un plan adicional a este para crear seguridad en nuestro país? ¿No pueden ir estos dos puntos a la par? ¿O tiene que ir uno u otro? Creo que es correcto comenzar a ver la legislación como lo que es, un espacio donde lo contrario se junta para crear algo nuevo. Este es un mensaje que debe entender tanto los legisladores de Morena como los opositores. 
Por cuestiones de Edición, terminaré mi reflexión con otro artículo la próxima semana. Gracias por su comprensión. 

https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/01/15/el-chapo-pago-sobornos-a-enrique-pena-y-felipe-calderon-9433.html

https://vanguardia.com.mx/articulo/dice-pena-nieto-que-mexico-no-vive-crisis-de-violencia-generalizada-es-solo-en-zonas

Autor: León A. Sotomayor

Escritor | Facultad de Derecho UNAM | Editor y colaborador de Semanario Revueltas

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