De Roma a Huexca; de Yalitza a el Chapo

Muy pocas personas en México se mantuvieron al margen del fenómeno en torno a la película Roma, ganadora del premio Oscar en la categoría de Mejor Película Extranjera, que fue dirigida por Alfonso Cuarón, quien se coronó como Mejor Director. No menor ha sido, todo lo que se ha hablado también de su protagonista, Yalitza Aparicio.

Guillermo Del Toro, gran amigo de Cuarón —junto con Alejandro González Iñárritu, son conocidos en Hollywood como “Los tres amigos” (https://nyti.ms/2GZxHii)—, ha hecho una gran interpretación de la película a través de un hilo de Twitter, necesaria para entenderla mejor (https://bit.ly/2FyoYmB).

No es para menos, pues la historia de “Cleo”, incluso ha puesto sobre la mesa un debate acerca del racismo y de las condiciones laborales de las trabajadoras del hogar. Esto en las mismas fechas en que la Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció que es discriminatorio no garantizar el derecho a la seguridad social (https://bit.ly/2QjtL1V) a este gremio históricamente silenciado, ninguneado, en un país donde tener cara de “la que me hace la limpieza” es un insulto.

Hasta las autoridades mexicanas hablan de Roma, incluso sin haberla visto, tal es el caso del presidente Andrés Manuel López Obrador (https://cnet.co/2Iq6YxW). Además, la euforia por su éxito es tal, que el secretario de Cultura de la Ciudad de México, Alfonso Suárez del Real, anunció una transmisión de la ceremonia de entrega de los Premios Oscar (https://bit.ly/2NqoaSF).

Esto último es excelente; el gobierno felicitando y celebrando los triunfos del cine mexicano en escenarios internacionales. Pero, si les da tanto gusto, ¿por qué al cine se le recortó el presupuesto a finales del año pasado (así como a la cultura en general, https://bit.ly/2SVOQkk)?

Se trata de una contradicción que fue analizada por Karina Gidi, actriz y consejera de la Organización Nacional Anticorrupción (ONEA), en su videocolumna “Luces ciudadanas”:

“Siempre es muy emocionante cuando nuestro cine es celebrado en el extranjero, cuando nos enteramos que Alonso Ruizpalacios ganó en Berlín, cuando nos enteramos que Michel Franco está compitiendo en Cannes, cuando sabemos que los cineastas mexicanos o las películas mexicanas están siendo vistas en festivales de muchísima importancia, o que tienen una nominación a los Premios Goya o al premio del Oscar.”

Coincido totalmente con Karina, me emociona, y además me inspira, que el trabajo de mis compatriotas aspira, año con año, a reconocimientos de gran trascendencia. Pero, ¿sabemos cómo es que películas como Roma llegan a ser consideradas para una nominación?, ¿hay algún proceso para ello? Karina Gidi explica:

“¿Qué sabes tú de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas? La academia es la única instancia que hay en el país autorizada para poder enviar películas a la academia española y a la academia norteamericana para obtener una posible nominación o varias como en el caso del Oscar.”

No solo es ingrato dejar sin dinero a la instancia que hizo posible eso que tanto celebras, sino que también, hay una gran posibilidad de que estés privando a México de su próxima cinta representativa, que arrasaría en Cannes, en los Globos de Oro o en los Oscar. Una total contradicción.

El 30 de diciembre pasado se publicó el presupuesto destinado para la cultura (…) Lo interesante es que en la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, gracias a la cuál hemos podido festejar, por ejemplo, las 10 nominaciones al Oscar que tiene la película de Alfonso Cuarón, ‘Roma’, la academia recibió cero pesos con cero centavos de ese presupuesto. Esta es la inmensa paradoja, por un lado la sociedad mexicana se siente feliz y orgullosa de que una película mexicana esté con ese número de nominaciones en un premio tan prestigiado como es el Oscar, mientras el Estado desdeña e ignora por completo la academia nacional.”

Pero hay algo más que se desdeña e ignora aquí dentro, y a la vez, genera la segunda contradicción. Me refiero a la reciente protesta que tiene lugar en comunidades del estado de Morelos, en contra de la construcción de un gasoducto y su conexión con una central termoeléctrica, como parte del denominado Proyecto Integral Morelos (PIM). Samir Flores, dirigente indígena que se opuso al megaproyecto, fue asesinado afuera de su casa el miércoles 20 de febrero (https://bbc.in/2U2Y2je).

¿Y cuál fue la respuesta del gobierno de López Obrador? Insistir en someter el proyecto a una consulta que no se apega a lo que exige el artículo 6o. del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo: el derecho de los pueblos indígenas a una consulta previa, formal, plena y de buena fe.

El evidente interés del presidente en que este proyecto se lleve a cabo, contrasta con la postura que expresó en el año 2014. Esto fue rememorado por Jaime Luis Brito, de la revista Proceso:

“El domingo 10 en el balneario El Almeal, frente a un nutrido grupo de pobladores, López Obrador se pronunció a favor de la termoeléctrica. Llamó a los opositores ‘radicales de izquierda’; los tildó de ‘conservadores’, y aseguró que eran pagados por empresas transnacionales a cuyos directivos no les conviene la termoeléctrica.

 

Ese discurso contradice lo que él mismo pronunció en mayo de 2014 en un evento en Yecapixtla, cuando expresó: ‘sólo a un loco se le ocurriría construir una termoeléctrica en la tierra de Zapata. Es como si construyeran un basurero en Jerusalén’.

 

Hoy, López Obrador es un firme promotor de esa obra, lo que sorprende a los 6 mil campesinos de la región, muchos de los cuales lo acompañaron durante sus tres campañas electorales e incluso votaron por él.”

Parece que en México nos encanta ver a los indígenas, como Yalitza Aparicio, haciendo grandes actuaciones en la pantalla grande. Pero no nos gusta que los indígenas luchen por sus derechos, defiendan sus tierras, ni se opongan al saqueo de sus recursos naturales —lo que impide que los pobrecitos empresarios trabajen en paz—, ¡así no!

“Cuando el presidente Madero gana la elección, como para calmarle los ánimos al general Emiliano Zapata le ofrece, entre otras cosas, una hacienda. La respuesta del general fue que él no venía a pelear por haciendas, sino por que se hiciera justicia a los campesinos.”

 

—Francisco García Campos, de la Asamblea Permanente de Pueblos de Morelos

No se preocupen, no somos los únicos. La tercera contradicción se da en Estados Unidos, el país donde Yalitza fue nominada a Mejor Actriz. Porque ella ha recibido el saludo y la felicitación de celebridades como Tom Hanks, Hugh Jackman, Lady Gaga o Drake Bell, refutando con hechos el discurso xenófobo de Donald Trump, aquel que dice que México no envía lo mejor, y les manda solo drogas y criminales.

Iñárritu, Del Toro, Cuarón, Lubezki, Aparicio, mexicanos siendo aclamados por la industria del entretenimiento estadounidense, para que el mundo vea lo incluyentes que son por allá (https://bit.ly/2HzI9Pp). Pero, ¿crees que se llevaría los mismos elogios un grupo que exponga la enorme red de sobornos y encubrimientos entre narcotraficantes y políticos de ambos países?, ¿y si se tratara de un grupo que defiende a quien llegó a ser el capo más poderoso del mundo?

La respuesta es no. “El Chapo” Guzmán, y su defensa, difícilmente recibirían los mismos elogios que Yalitza Aparicio, aún con toda la valiosa información vertida en gran parte por la defensa en el marco del juicio en su contra: sobornos a presidentes y funcionarios federales, rutas internacionales de drogas sin ninguna restricción, espionaje, contactos con el FBI y agentes de la DEA disfrazados para operar en territorio mexicano.

Fue excelente la cobertura del juicio hecha por Jesús Esquivel, corresponsal de Proceso en Washington:

“‘El Rey’ (Jesús Zambada García) y ‘El Vicentillo’ (Jesús Vicente Zambada Niebla) explicaron a detalle la forma en que los grandes socios y líderes del Cártel de Sinaloa —’El Mayo’, ‘El Chapo’ y Juan José Esparragoza Moreno, ‘El Azul’—, con políticos, militares y policías de todos los niveles presuntamente en su nómina, usaron y siguen usando a México como plataforma para el trasiego de grandes cantidades de cocaína, heroína, mariguana y metanfetaminas a Estados Unidos.

 

‘El Rey’ declaró haber sido jefe de plaza en la Ciudad de México y haber manejado a su antojo el aeropuerto internacional Benito Juárez para facilitar la llegada de cargamentos de drogas de Centro y Sudamérica, así como de Asia.”

Es inevitable preguntarme, ¿para eso quería la derecha un nuevo aeropuerto?, ¿para que sus patrones pudieran transportar el doble de drogas?

“En el mismo tenor, ‘El Vicentillo’ se mostró ante el jurado como el hombre de confianza de su padre y del ‘Chapo’ para las operaciones de tráfico de drogas, eliminación de enemigos y sobornos de alto calibre para el Cártel de Sinaloa. Incluso relató cómo, gracias a sus contactos con funcionarios del gobierno federal, planearon usar buques de Pemex para meter a México cocaína sudamericana.

 

Aunque ese proyecto con Pemex no se concretó, sí quedó establecido —según declaraciones en la Corte— el tamaño de los tentáculos de su padre y del ‘Chapo’ dentro de las estructuras de poder en el gobierno mexicano”

Como lo señaló Anabel Hernández, periodista y autora de libros como Los señores del narco y La verdadera noche de Iguala, en ese show no se dijo nada sobre, por ejemplo, los bancos que le lavaron dinero al narco (https://bit.ly/2s8bzd5).

En Estados Unidos, les encanta cuando los mexicanos pueden entretenerlos. Pero no les gusta que pongan en riesgo los grandes intereses que hay detrás del narcotráfico. Después de todo, Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas.

“El dramatismo, la corrupción y el morbo fueron común denominador a lo largo de las 38 audiencias del juicio y los seis días que le tomó al jurado deliberar para al final declarar culpable al ‘Chapo’.

 

Los tediosos testimonios de testigos sin credibilidad y los miles y miles de documentos de pruebas que presentó la fiscalía ante el juez Cogan para incriminar al ‘Chapo’, abren interrogantes para el futuro de la cooperación bilateral en el combate al narcotráfico y apuntan hacia un fracaso de la guerra estadounidense contra ese delito.

 

El narcotraficante supuestamente más poderoso del mundo ya está anulado, pero los cárteles de Sinaloa y de Jalisco Nueva Generación siguen metiendo drogas al por mayor a Estados Unidos.

 

De acuerdo con las cifras de Washington, en promedio cada día mueren 130 estadunidenses por sobredosis de droga. Es decir, el enjuiciamiento y próximo castigo ejemplar al ‘Chapo’ no alivia ese problema de salud y educación que está asesinando a miles de personas.”

Aquí y allá, aún hay mucho por hacer, en muchos aspectos, ¿qué opinas tú?


Fuentes:

Brito, Jaime Luis, “La termoeléctrica de Huexca atiza el enojo contra el presidente”, Proceso, México, año 42, no. 2207, pp. 16-19

Esquivel, J. Jesús, “Afloró en Brooklyn la corrupción mexicana y estadunidense”, Proceso, México, año 42, no. 2207, pp. 10-12

Autor: Alfredo Ruiz

Estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México. Director de Difusión Cultural del Club de Oratoria y Debate de la Facultad de Derecho. Sígueme en Twitter e Instagram: @alfredorzmz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s