¿Tenemos libertad de prensa?

En el marco del día de #LibertadDePrensa vale la pena preguntarnos ¿Existe tal libertad?

Hablar de libertad de prensa es tocar las fibras más sensibles de nuestro país; un país que desgraciadamente se ha distinguido en los últimos años por encabezar las listas de los países con los índices más altos de periodistas muertos.

A eso tristemente se ha reducido la tragedia: a números, a estadísticas, a estudios y análisis y si no es por ellos, ni siquiera nos enteramos.

Hoy, el periodista del municipio bajo el mando del cacique perpetuo debe temer por su vida; el periódico que apenas y sobrevive en el estado gobernado por el hijo del ex gobernador se asfixia entre deudas y falta de papel; hoy la radio comunitaria debe cerrar por las extorsiones de los policías locales o las amenazas del crimen organizado.

¿Alguien lleva la cuenta de los periodistas asesinados? Claro, las cifras las sabemos, las conocemos y vivimos con ella.

¿A cuantos han censurado en este país? Tal vez, el caso más conocido de los últimos años sea el de Carmen Aristegui quien, con valentía y amor a la profesión, enfrentó sin titubear al cabecilla del régimen más corrupto de nuestra historia.

Pero ¿Quién conoce a la Carmen Aristegui de Oaxaca? ¿De Veracruz o Tijuana? ¿Cual es el rostro del próximo censurado? Tristemente y como suele suceder en este país, nadie se entera hasta que sucede, a pesar de las múltiples denuncias de acoso, hostigamiento y persecución.

 ¿Y qué decir del otro lado de la moneda? Del conductor de noticias que va a desayunar con el gobernador cambio de uno que otro favor o del titular del periódico que se rodea de empresarios adversos al mandatario en turno para desatar toda una guerra mediática en su contra.

Aquellos que presumen sus cifras en la radio nacional aunque en el colectivo social lo único que reciben son mentadas de madre y el desprecio “bien ganado” ¿Por qué ellos se asumen como líderes de opinión cuando lo único que hacen es repetir las noticias que el apuntador dicta mientras en Tamaulipas o Sinaloa un reportero tiene que huir incluso del país para que no lo maten?

Claro que existe la libertad de prensa en México y cuesta; claro que cuesta. Cuesta la vida, los recursos, la familia, el tiempo. Cuesta, porque se debe pedir protección al gobierno, cuesta ser perseguido, encarcelado  y torturado. Esa “libertad” cuesta.

En cambio, la otra “libertad” tambíen cuesta.  Cuesta la poca o mucha credibilidad obtenida a través de los años. Cuesta tener que decirle a un “becario” que  escriba las columnas que parecen panfletos  propagandísticos. Cuesta tener el tiempo disponible para recibir al empresario poderoso o al “Señor Gobernador”.

En México hay quienes luchan por la libertad de prensa y hay quienes tiene “libertad de prensa”.

Autor: Yas a Secas

Mexicano y zurdo. Política e historia como pasiones. Correctactamente incorrecto. Licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Creyente de nacimiento, hereje por convicción.

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